miércoles, 28 de mayo de 2008

Inspiración robada (III): La agonía y el éxtasis

"Un paisaje se conquista con las suelas del zapato, no con las ruedas del automóvil"
(William Faulkner)


Una mujer que estrena zapatos puede experimentar muchas cosas, pero hay algo común a casi todas: el dolor. Por unas horas, tu cuerpo descansa sobre delicadas estructuras más o menos sexys, más o menos aparatosas, más o menos coloridas. Todas dolorosas.

Aquella noche, eso sí, pudimos conquistar todos los paisajes con y sin zapatos, descalzas y con los pies negros (¡Y vaya pies!, como dijo alguna vez cierto chulapo). Y sin parar de bailar, por supuesto. Agitando las cabezas llenas de laca al ritmo de las guitarras que se abrieron paso, más o menos atronadoras. "Last night", decían los Strokes, pero aquella noche era mejor...

Y ver amanecer en un sofá, entre la hierba (y los árboles) del jardín, con chocolate caliente y Arcade Fire.


Grandioso

sábado, 17 de mayo de 2008

A corner in London, few days ago...


"The Masters of the Universe were a set of lurid, rapacious plastic dolls that his otherwise perfect daughter liked to play with. They looked like Norse gods who lifted weights, and they have names such as Dracon, Ahor, Mangelred and Blutong. They were unusually vulgar, even for plastic toys" ("The Bonfire of the Vanities", Tom Wolfe)
El mundo de arañas de cristal abrió otra de sus puertas. Esta vez, la luz que emanaba venía de un delumbrante mercedes plateado (con el volante a la derecha, conducido por la izquierda). Me puse mis pulcros trajes de batalla y codo a codo, en silencio, me abrí un pequeño hueco. Más que suficiente. Algunos mundos tienen el poder de dar vértigo cuando una se asoma a sus orillas. Y para orillas las del Thames. Bendita masa informe de gente de todos lados y condiciones. La verdadera City, esa de hoteles deslumbrantes y cuatro peticiones de dinero de desconocidos en menos de 10 minutos. Esa que siempre baña la lluvia y que por un día bañó un Sol a 25 grados (celsius, no me llegué a enterar cuántos en farenheit).
Volveré, pero esta vez en busca de lo real