miércoles, 28 de mayo de 2008

Inspiración robada (III): La agonía y el éxtasis

"Un paisaje se conquista con las suelas del zapato, no con las ruedas del automóvil"
(William Faulkner)


Una mujer que estrena zapatos puede experimentar muchas cosas, pero hay algo común a casi todas: el dolor. Por unas horas, tu cuerpo descansa sobre delicadas estructuras más o menos sexys, más o menos aparatosas, más o menos coloridas. Todas dolorosas.

Aquella noche, eso sí, pudimos conquistar todos los paisajes con y sin zapatos, descalzas y con los pies negros (¡Y vaya pies!, como dijo alguna vez cierto chulapo). Y sin parar de bailar, por supuesto. Agitando las cabezas llenas de laca al ritmo de las guitarras que se abrieron paso, más o menos atronadoras. "Last night", decían los Strokes, pero aquella noche era mejor...

Y ver amanecer en un sofá, entre la hierba (y los árboles) del jardín, con chocolate caliente y Arcade Fire.


Grandioso

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